Documentos oficiales ubican a Stephanie Sifuentes Vargas como representante de Pavimentadora MBS, empresa beneficiada con contratos de obra pública. La cercanía política con el diputado Julio César Hurtado Luna ha alimentado cuestionamientos sobre posibles conflictos de interés.

Desde el Altiplano

Con un largo historial delictivo que incluye amenazas, lesiones y portación ilegal de armas, el diputado local de Jalisco, Julio César Hurtado Luna, podría ser uno de los objetivos centrales de la Operación Enjambre que, en fecha próxima, pondrá en marcha el Gobierno Federal en Jalisco para desmantelar redes criminales, tráfico de influencias, vínculos de políticos con el crimen organizado y acciones de funcionarios encaminadas a obtener contratos millonarios a través de testaferros. La historia delictiva de Hurtado Luna, actualmente presidente de la Junta de Coordinación Política del Congreso de Jalisco, lo convierte en un posible candidato para ser investigado por autoridades federales, entre ellas la Fiscalía General de la República (FGR), que lo mantiene bajo observación desde hace tiempo. Al legislador se le considera un peligro social por sus antecedentes.

Presunto tráfico de influencias

Mientras defendía en tribuna su independencia política, documentos oficiales muestran a Stephanie Sifuentes Vargas firmando en representación de una empresa vinculada al círculo del diputado al que públicamente aseguró no responder.